Trabajo contigo para decidir cómo llevar a la gente desde tus redes hasta la compra, sin perder tu propia personalidad y abriendo otras vías como tu web, tu lista de correo o WhatsApp. Porque si mañana a Instagram le da un parraque, tu negocio tiene que seguir facturando.
Y lo hago porque veo constantemente a mujeres con algo muy bueno entre manos pegándose la paliza creando contenido para que luego nadie pregunte ni los precios.
Tener un negocio propio debería servirte para ganar dinero, manejar tus horarios y vivir mejor. Con un sistema que siga funcionando aunque tú no estés haciendo acto de presencia cada dos horas.
analizando datos y estrategias para que tú no pierdas meses probando cosas a ciegas.
Durante años trabajé con búsquedas, datos y analítica.
Me llevé el primer premio al mejor proyecto final en el Máster SEO de Webpositer. No te lo cuento para ponerme una medalla gigante en la frente, sino porque esa etapa explica bastante bien cómo trabajo hoy: miro datos, busco patrones y necesito entender qué está pasando antes de empezar a tocar cosas.
Después me formé en Marketing Digital e Inteligencia Artificial en Sherpa Campus, y empecé a mirar más allá del posicionamiento web.
Porque una persona puede encontrarte, seguirte, leerte durante semanas… y aun así no comprarte.
Ahora trabajo justo ahí: en todo lo que pasa desde que alguien te descubre hasta que acaba comprándote.
Mejor te las digo ahora, por si no hacemos match.
No voy a esperar cuatro sesiones para comentarte que tu oferta confunde o que ese contenido no está ayudando a vender. Te lo diré cuando lo vea y veremos juntas qué hacemos con ello.
Vengo del SEO, así que primero miro las métricas y luego tomamos decisiones. Las ocurrencias las dejaremos para otras cosas; aquí prefiero saber qué está pasando antes de tocar nada.
Vamos a hablar de ventas, números y decisiones importantes, pero no pienso convertir cada sesión en un consejo de administración. Si podemos arreglar un marrón y echarnos unas risas mientras tanto, mejor.
No vamos a permitir que tu marca hable como otras veinte de tu sector. Vamos a trabajar tu mensaje, pero tu forma de hablar, tus opiniones y tu personalidad se mantienen.
Instagram está muy bien para que te conozcan, pero vamos a abrir también un camino hacia tu lista de correo, tu web o tu WhatsApp para que tus ingresos no dependan de una sola vía.
Trabajo sobre todo con marcas personales, emprendedoras y pequeños negocios de servicios que ya tienen algo entre manos y quieren usar las redes para atraer clientes y vender mejor.
Coaches, terapeutas, consultoras, formadoras, diseñadoras, negocios locales… La profesión me importa menos que una cosa: que quieras currarte tu marca y hacer negocio con ella.
Tienes clientes, experiencia y cosas que contar. Ahora quieres que tus redes se parezcan más a tu negocio real y ayuden bastante más a venderlo.
No necesitas haber facturado seis cifras ni tener 20.000 seguidores. Si tienes claro qué quieres vender y ganas de trabajarlo, podemos empezar antes de que cojas veinte vicios de Instagram.
Hay meses estupendos y otros en los que te preguntas dónde se ha metido todo el mundo. Vamos a trabajar para que conseguir clientes dependa menos de la suerte, la inspiración o aparecer todos los días.
Puede ser un negocio local o una pyme donde Instagram tenga peso comercial. Si necesitas darle un recorrido más claro a la gente desde que te descubre hasta que pregunta o compra, también podemos trabajar juntas.
¿No te has visto exactamente aquí? Escríbeme igualmente. En cinco minutos te digo si soy la persona adecuada o si te conviene buscar por otro lado.
Una comida, un tardeo, una escapada, un concierto… Me gusta tener fechas marcadas en el calendario para esperarlas con ganas y recordarme por qué trabajo.
Vergüenzas musicales, las justas. Me gusta de todo y de todas las épocas: lo mismo me pongo un temazo de hace cincuenta años que uno de ayer. Mi criterio musical consiste bastante en que me guste y me haga sentir bien.
Me paso el día analizando pantallas y métricas, así que en cuanto cierro el portátil necesito moverme. Da igual si es una sesión de fuerza o una de baile, es mi forma de soltar la tensión del día.
¿Te queda alguna duda? Abajo tienes el formulario. Pregunta tranquila, que detrás sigo estando yo.
Trabajo contigo para que vendas más desde redes sociales. Diseñamos una ruta adaptada a tu negocio que lleve a la gente desde tus publicaciones hasta la compra.
Miramos cómo te encuentran, qué entienden cuando llegan, qué les cuentas y dónde queremos llevarlas para que puedan terminar comprándote.
Te ayudo a comunicar con tu propia voz y a conectar canales como tu web, tu lista de correos o WhatsApp para que no dependas solo de una plataforma.
No gestiono cuentas en el día a día como community manager (grabar, editar, contestar mensajes a tus clientes…), no te voy a escribir frases hechas para que suenes igual que el resto, ni te voy a prometer hacerte rica de la noche a la mañana. Tampoco te voy a mandar tareas inasumibles que te quiten el sueño.
Mucho. Vengo de varios años trabajando SEO y se me ha quedado una costumbre bastante útil: pensar también en cómo te encuentra la gente, entender el comportamiento de los usuarios y detectar el punto exacto por el que se marchan sin comprar, no solo en qué publicas para los que ya te siguen.
Ahora aplico esa forma de mirar a redes y al resto del recorrido hasta la venta.
No cierro la puerta a nadie por ser hombre. Pero la mayoría de las marcas con las que trabajo son de mujeres y, seguramente por eso, gran parte de mi forma de comunicar también les habla directamente a ellas.
Si tienes un negocio, compartimos forma de trabajar y crees que te puedo ayudar, escríbeme.
La mayor parte de mis servicios son online, así que podemos trabajar juntas aunque nos separen unos cuantos kilómetros y un par de husos horarios.
Nos conectamos desde donde estés sin que pierdas tiempo en desplazamientos innecesarios.
Cuéntame qué te pasa, qué quieres conseguir y en qué punto estás. Yo te diré por dónde empezaría, aunque eso signifique recomendarte el servicio más pequeño o decirte que ahora mismo no necesitas ninguno.
Rellena el formulario que tienes justo aquí abajo contándome qué vendes y qué se te está atascando. Lo reviso personalmente y te diré qué opción o servicio te encaja mejor para meterle mano a tu caso.
Cuéntame qué vendes, qué tienes entre manos y qué te está dando guerra ahora mismo. No hace falta que me mandes la Biblia en verso, con que me pongas en situación tengo para empezar.
15 minutos por videollamada, gratis y sin compromiso. Me cuentas qué estás intentando vender y dónde te estás atascando. Si veo claro por dónde empezaría, te lo digo. Y si no soy la persona que necesitas, también.
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