Dejarte los cuernos publicando para vender a ratos se acaba aquí.
A ver si te suena esta película:
Te levantas el lunes, te miras el perfil de arriba abajo y piensas: «Venga, esta semana sí que sí».
Te curras el contenido, pruebas cosas, llegan los comentarios monos, los fueguitos de rigor… y cuando miras las ventas piensas: “¿pero todo este curro no debería estar dando bastante más?”
Ahí entro yo.
Voy a mirar qué estás contando, qué entiende la gente cuando llega, qué estás vendiendo y qué pasa desde que alguien se interesa hasta que decide comprarte.
la reviso de arriba abajo
para centrarnos en lo que quieres vender de verdad
para verlo juntas y preguntarme dudas
con las tareas ordenadas por prioridad
«En 10 días pasas de no saber por qué la gente no te compra a tener un plan mascadito para que tu perfil trabaje por ti mientras tú te dedicas a lo tuyo.»
Llevas tantos meses viendo tu perfil, tus textos, tu oferta y tus historias que hay cosas que ya te parecen normales por pura costumbre.
Es como cuando entras en una casa con olor a café: al principio te llega el golpe, pero a los cinco minutos ya ni lo hueles. Con tu marca te pasa exactamente lo mismo. Tú sabes de sobra lo que quieres decir, pero la persona que llega de nuevas no tiene tu contexto, no lee entre líneas y no se va a quedar media hora descifrando qué vendes.
Necesitas un par de ojos limpios que miren tu negocio sin el apego emocional que tienes tú, que te señalen el hueco exacto por el que se te caen los clientes y te ahorren seis meses más de dar palos de ciego.
Y para muestra, un botón. Mira a ver si te reconoces en alguno de estas frases 🡇
Currar como una bestia para vender a ratos no tiene ningún sentido
Necesitas saber por qué todo el tiempo que le estás echando no se está convirtiendo en las ventas que esperabas.
Porque igual tu contenido está bien. Igual el problema está en cómo cuentas lo que vendes, en que tu oferta pasa demasiado desapercibida o en que alguien se interesa y luego empieza a dar vueltas sin saber cómo comprarte.
La auditoría sirve para eso: para dejar de disparar a todo lo que se mueve y ver qué cambios te van a acercar a los resultados que deseas.
El agobio de los domingos: Pensar qué leches vas a subir esta semana porque si estás dos días sin aparecer, ya estás pensando que Instagram te va a mandar al sótano.
Cambias varias cosas a la vez: Bio, CTA, contenido, oferta… y luego es imposible saber qué ha ayudado y qué no.
Conversaciones que se evaporan: Cada consulta que no termina en venta te deja pensando qué has hecho mal.
La rueda de hámster: Si no apareces tú todos los días dándolo todo por historias, no entra ni un mísero euro.
Sabes qué vas a trabajar primero: Tienes prioridades claras, sabes exactamente qué contar y dejas de improvisar cada mañana.
Tu contenido deja de salir porque sí: Empiezas a tener claro qué quieres conseguir con cada tipo de contenido y qué relación tiene con lo que vendes.
Entiendes mejor dónde se complica la compra: Qué ve la persona, qué entiende, dónde duda y qué necesita para seguir contigo.
Tienes un plan para el próximo mes: Así el lunes deja de empezar con el maravilloso juego de “a ver qué me invento esta semana”.
Tú me cuentas qué está pasando. Yo miro lo que tú ya no ves. Luego lo vemos juntas.
Tú me cuentas lo importante y yo hago el trabajo gordo antes de vernos. Cuando nos sentemos, no empezamos de cero ni nos tiramos media llamada hablando de contexto.
Te mando unas preguntas breves para entender tu negocio, tu oferta y qué resultados estás teniendo ahora. Luego me voy directa a tu perfil para vivir la misma experiencia que tiene un cliente al encontrarte por primera vez.
Mientras tú sigues con tus clientas, tus planes y tu vida, yo reviso mensaje, perfil, contenido, oferta, CTA y el recorrido hasta la venta. Voy buscando dónde se complica la cosa, qué está bien como está y qué está pidiendo un cambio a voces.
Nos vemos en videollamada para enseñarte todo lo que he encontrado. Te enseño qué parte de tu cuenta es una joya, qué cosas están bloqueando las ventas y resolvemos las dudas que vayan saliendo. No quiero que salgas diciendo “qué interesante”. Quiero que salgas pensando: “vale, ahora sé qué voy a hacer.”
Te entrego la grabación de la sesión, el informe con las conclusiones y un plan de acción adaptado a tu negocio para los siguientes 30 días. Y para que no te sientas sola al aplicarlo, me tienes a un email de distancia durante 7 días para resolver cualquier duda.
Esta auditoría no es para todo el mundo y mejor saberlo antes
«No quiero que pagues por una auditoría que no te va a servir. Por eso quiero que tengamos claro desde el minuto uno si vamos a hacer buen match.»
Si al leer esto ves que necesitas otra cosa, puedes ver todas las formas de trabajar conmigo.
Ya tienes algo que vender. No hace falta que esté perfecto, pero sí que exista una oferta, un servicio o un producto sobre el que podamos trabajar.
Llevas tiempo haciendo cosas y no sabes qué está fallando. Publicas, pruebas, cambias, vendes a ratos… pero no tienes claro dónde se está torciendo la cosa.
Quieres que te diga lo que veo de verdad. También si eso significa decirte que algo que te encanta no está ayudando ni medio pelo y, además, te está haciendo perder tiempo.
Vas a aplicar cambios después. Yo te voy a dar el diagnóstico y las prioridades. Luego hace falta que tú también te pongas con ello, porque el PDF no se ejecuta solo.
Todavía no sabes qué quieres vender. Si estamos empezando por decidir a qué te dedicas o cuál va a ser tu oferta, primero necesitamos trabajar esa base.
Quieres que yo haga los cambios por ti. La auditoría te da el camino exacto y las soluciones paso a paso, pero después tienes que remangarte para aplicarlas en tu cuenta.
Esperas una fórmula que funcione sin tocar nada. Si queremos resultados distintos, alguna cosa tendremos que hacer distinta. Fastidia, pero funciona así.
Necesitas acompañamiento durante semanas. La auditoría te dice qué está pasando y qué haría después. Si quieres que esté contigo mientras lo aplicas, entonces te conviene una mentoría de estrategia y ventas en redes sociales.
¿Dudas? Reserva 15 min gratis para ver si esta auditoría te puede ayudar
No quiero que termines con un documento de 20 páginas que te parezca interesantísimo y luego se quede en la carpeta de descargas.
Quiero que acabes la auditoría con una foto clara de tu negocio, prioridades y un plan que puedas empezar a aplicar sin montar otro máster en tu cabeza.
Para que luego no haya un “ah, yo pensaba que…”
Si lo que necesitas es que, además de construir la estrategia, me quede contigo semana a semana para ayudarte a implementarla y revisar tus avances juntas, entonces te conviene más una Mentoría 1:1 de estrategia y ventas en redes sociales.
Soy Mónica, y mi trabajo es hacer que el tuyo por fin se note en tus ventas.
Soy estratega de marca y mentora de ventas. Pero si nos quitamos las etiquetas de vocabulario profesional, lo que hago es muy simple: te ayudo a vender mejor desde redes. Veo qué entiende la gente cuando llega, qué le estás contando, dónde se complica la compra y qué estamos haciendo por pura costumbre aunque no nos esté devolviendo gran cosa.
Y hay algo que me importa bastante: no quiero que tu marca suene a mí ni a otras veinte cuentas de tu sector. Si es personal, tiene que seguir teniendo tu voz, tus opiniones y tu forma de hacer las cosas.
He visto a muchas profesionales súper buenas en su trabajo perdiendo horas (y salud mental) improvisando cada día, solo porque nadie les ha ayudado a organizar su chiringuito.
Lo que necesitas saber antes de contratar el servicio
Si te queda alguna pregunta, escríbeme antes de reservar y lo aclaramos.
Desde que me respondes el cuestionario inicial, tardo entre 7 y 10 días laborables en hacer la revisión completa de tu marca y preparar el análisis antes de fijar el día de la videollamada.
No hay problema. Es un buen momento para auditar: te ahorras trabajar el doble o construir cosas que luego tengamos que rehacer. Revisamos lo que tengas en marcha para orientarlo bien desde la base.
Nos conectamos por videollamada para repasar juntas el informe. Te voy mostrando en pantalla cada punto de mejora, resolvemos dudas en el momento y salimos con las prioridades claras para el mes siguiente.
Durante los 7 días siguientes a la llamada puedes escribirme por email con cualquier duda que te surja al empezar a aplicar los cambios. Te respondo personalmente para que no te quedes parada en ningún punto.
Si al terminar prefieres que sigamos trabajando juntas con un acompañamiento continuo para ejecutar el plan, puedes pasar a la Mentoría 1:1 de estrategia y ventas.
Lo entiendo perfectamente. Si no necesitas un plan de acción a 30 días y prefieres que mire tu perfil para decirte de forma directa dónde se están atascando tus ventas, tienes el [Diagnóstico Express]. Es un formato mucho más ágil, pensado para que te lleves los fallos concretos y las soluciones claras para empezar a aplicar hoy mismo sin agobios.
A través del formulario confirmamos tu plaza y te facilito el acceso a la pasarela de pago seguro con tarjeta. Una vez completado, recibes el cuestionario para ponerme a trabajar en tu caso de inmediato.
Cuéntame qué vendes y miramos tu negocio juntas.
Rellena el formulario con dos detalles básicos de tu cuenta. Yo reviso el caso y, si esta auditoría tiene sentido para ti, seguimos. Si veo que necesitas otra cosa, te lo voy a decir antes de que pagues.
15 minutos, gratis y sin que te vaya a vender nada por sorpresa. Me cuentas tu caso y te digo si la auditoría es lo que mejor le viene ahora a tu negocio.
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